Medidas y métodos de mantenimiento correcto para diversos equipos de cocina comercial
Los hornos de vapor se clasifican en vapor rápido y vapor lento, con etiquetas que indican cómo reducir la apertura de la puerta. Por ejemplo, cocinar al vapor pescado y carne requiere tiempos muy distintos. El pescado va en el horno de vapor rápido y la carne en el de vapor lento, para reducir el consumo de energía.
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Los hornos de vapor se clasifican en vapor rápido y vapor lento, y cuentan con etiquetas que indican cómo reducir la apertura de la puerta. Por ejemplo, cocinar pescado al vapor y carne al vapor requiere tiempos muy distintos. El pescado se puede cocinar en el horno de vapor rápido y la carne en el de vapor lento, para reducir el consumo de energía.
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En el fregadero del área de lavado, marca la línea de nivel de agua y la proporción entre detergente y agua, y señala la escala en un vaso medidor de acero inoxidable. Esto evita el desbordamiento y el desperdicio de agua, además de permitir que el personal utilice siempre la dosis exacta de detergente al lavar la vajilla. Reduce el desperdicio de producto y evita que una concentración excesiva obligue a enjuagar con mucha agua, ahorrando agua y mano de obra. Modo de uso: llenar el agua hasta la línea roja y añadir una medida de jabón para platos en cada lavado.
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Fabricar un cubo ahorrador de aceite. Toma un cubo grande, haz un orificio en la tapa del mismo diámetro que la boca de un barril de aceite, vierte el aceite de cada envase dentro y coloca el barril boca abajo sobre el cubo, para aprovechar cada gota sin desperdicio.
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Instalar una válvula reguladora en los grifos comunes para limitar el caudal y evitar el desperdicio de agua. En muchas tareas solo se necesita un flujo bajo, pero los cocineros suelen abrir el grifo al máximo sin control. La válvula limita el recorrido del grifo y mantiene siempre un caudal adecuado.
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Colocar una cinta decorativa en la salida del aire acondicionado. Permite comprobar visualmente si el equipo está encendido y evitar olvidarse de apagarlo al salir; además, la amplitud del movimiento de la cinta indica la intensidad del flujo de aire.
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Equipar el frigorífico con un termómetro externo desmontable. El termómetro incorporado suele fallar con facilidad. Al instalar termómetros independientes (uno a cada lado de la puerta, conectados por cable) se puede consultar la temperatura sin abrir el frigorífico, logrando un control doble. Se conserva mejor los alimentos y se ajusta la temperatura para ahorrar energía: en verano, el compartimento de refrigeración a 8‑10 °C mantiene la frescura sin consumir más electricidad que a 5 °C; en el congelador, configurarlo a -14 °C en lugar de -18 °C ahorra aproximadamente un 2 % de energía.
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Utilizar congeladores con puerta transparente. Se ve claramente la disposición de los alimentos desde fuera, se extraen rápidamente y se reduce el tiempo que la puerta permanece abierta. Su costo es similar al de los congeladores convencionales.